La situación en torno al volcán San Pedro de Ubinas es preocupante y plantea cuestionamientos importantes. Aparentemente, se ha trabajado en preparativos para la evacuación de los pobladores más cercanos al volcán en caso de una erupción inminente, pero la confiabilidad de estos preparativos es motivo de preocupación y descontento.
La discrepancia entre las recientes declaraciones a medios de comunicación regional de Moquegua del subgerente de Gestión de Riesgos de Desastres, Juan Paredes Urviola, y las autoridades locales de Ubinas respecto a la preparación del albergue de Sirahuaya es inquietante pero nada satisfactorio. La seguridad y el bienestar de los ciudadanos deben ser la principal preocupación en situaciones de este tipo, y es crucial que haya una comunicación y coordinación efectiva entre todas las partes involucradas en este asunto público.
Además, la pregunta sobre si el presupuesto público asignado será suficiente para mantener a las 900 personas evacuadas es válida. Esto es especialmente relevante si la mayoría de los pobladores de zonas más cercanas al volcán dependen de la actividad agrícola, ganadera y no podrán generar ingresos durante su estancia en el albergue de Sirahuaya.
La demora en la habilitación de la vía de acceso también es una preocupación, ya que podría retrasar la evacuación en caso de emergencia. Es esencial que se aceleren estos trabajos para garantizar una respuesta efectiva a la posible erupción.
Por último, la idea de considerar seriamente el inicio del proceso de reasentamiento hacia zonas más seguras, como las Pampas de Jaguay de Moquegua, es una medida a largo plazo que debe ser evaluada y planificada con detenimiento por las autoridades de gobierno regional y local para proteger a la población de futuros riesgos.
En resumen, la situación en torno al volcán Ubinas exige una gestión de riesgos eficaz, transparencia en la ejecución del presupuesto asignado por emergencia, en la comunicación y una planificación cuidadosa para garantizar la seguridad y el bienestar de la población afectada.
Foto: Referencial Ingemmet